Históricamente Telemetro se ha caracterizado por destruir sus buenas producciones. Esto no viene de ahora. Si uno revisa su historia a cu...
Titin | 05/15/17 00:00

Históricamente Telemetro se ha caracterizado por destruir sus buenas producciones. Esto no viene de ahora. Si uno revisa su historia a cuadro, sus mejores shows quedan con el tiempo siendo desastrosos. Si quiere una prueba reciente, ahí tiene a Calle 7 que de ser el mejor game show de toda la televisión quedó siendo esa cosa horrenda que vemos las tarde, por ello no tenía ninguna expectativa positiva con la nueva temporada de Top Chef Panamá y más cuando en sus promocionales veía que ya tenían cambios de figuras de la primera temporada como la nueva host de este proyecto, lo que no es buena para una producción tan nueva.

No creo honestamente que públicamente exista alguien que haya defendido este show como yo. En mis columnas les critiqué lo que bueno y lo malo, en reuniones y en mis redes sociales lo defendí y critiqué lo que creía no se debía permitir. Como un todo los aplaudí, por eso creo tengo el doble compromiso con mis lectores y con esa producción de criticarles sin compasión esta nueva temporada.

Top Chef inició y con él, las noches de los lunes en la televisión local cambiaron. ¿Por qué? Porque estamos ante una ambiciosa producción. Ante una costosa producción como pocas en la historia de la televisión panameña. Las noches del prime time de la industria televisiva local cambian con ellos al aire porque queda en evidencia la porrrrrrquería que al lado de este formato resultan ser las otras producciones y esto es delicadísimo para los otros porque Top Chef le pone buen sabor a las noches de televisión local. Les da la oportunidad a las audiencias de consumir contenido nutritivo. Es como que te dan un menú que tienen lo sano y lo no sano. ¿Me explico?

Con la ausencia de la presentadora de la primera temporada, la producción de este show, muy inteligente y atinadamente, seleccionó a la ex participante María De Los Ángeles Echeverría. Buscaron a alguien de casa, pero a la vez nueva en la faceta de presentadora y el resultado es que lo hace maravilloso y, con todo respeto, mucho mejor que la presentadora anterior. Ella sabe hacer clic con los participantes porque sabe lo que se siente estar en el lugar de ellos, físicamente está muy bien a cuadro y sin temor a equivocarme, creo estamos ante una de las nuevas figuras de la televisión que será reconocida por su talento, como hay pocas hoy día a cuadro. ¡Bravo María De Los Ángeles!

La segunda temporada de Top Chef Panamá inició con buen ritmo como producción televisiva, con una buena selección de chef's porque hay una correcta mezcla de caracteres entre los participantes requisito indispensable para programas de realidad, pero además, como los participantes ya conocían cómo funcionó la primera temporada, la producción hizo cambios en la competencia desde su primer show, estrategia correcta para cuando uno tiene shows de concursos por temporada y así se evita caer en zonas comunes y predecibles para la audiencia.

Los participantes son personas con sueños, con valores, con arrogancia algunos, humildad otros, con características como usted y yo. Y eso logró que desde el primer show ya unos despierten empatía y otros antipatía, pero a pesar de ello, la producción los cuida y no usa sus debilidades para show barato y el resultado es una propuesta fina sin dejar de ser real.

Los maestros chef Pedro Masoliver y Charlie Collins vinieron mucho mejor que la primera temporada; sí, mucho más humanos, pero más exigentes. Más duros, más estrictos, pero sin dejar de ser gente, sin dejar de ser ellos. Encima de ello invitan a gente admirable, entrañable para propios y extraños como la Chef Cuquita y quedamos ante una propuesta televisiva completa que tiene desde educación en cocina, en valores, en cultura culinaria y en aprendizaje a cuadro y eso, aquí y en cualquier país es maravilloso.

Como un todo, como una producción, es completa. Así de simple. Tiene buena edición, buenos encuadres, correcta post-producción, buen audio, escenografía buena, correcta musicalización para momentos planos y momentos de climax y una exposición de patrocinadores sin excesos. Ritmo de inicio a fin que no permite que el show caiga y eso no es fácil, por eso lo aplaudo más.

A Top Chef Panamá no se le pude, hasta ahora, medir con la misma vara que se mide al resto de las producciones del país, Ellos están a otro nivel. Gústele a quien le guste estamos ante una temporada impecable desde su primer show y eso a mí me dice que no me equivoqué al darle el premio a la mejor producción televisiva del 2016 y, a mayo de 2017 va ganando.

Gracias a sus productores por no decepcionar. ¡Bienvenido Top Chef Panamá! ¡Bienvenida la buena televisión! Mis noches de los lunes son deliciosas. Punto...lo malo, me la pasé velando todos los platos. Malvados.

  • Top Chef le pone buen sabor a las noches de televisión local.